4 DE FEBRERO DIA MUNDIAL DEL CÁNCER.
LO QUE NO SE DICE, NO EXISTE.
Siempre se ha dicho que lo que no se dice no existe. En este caso así ha sido. Llevo mucho tiempo queriendo expresar mi descontento por la falta de recursos en Ceuta para aliviar el seguimiento y las consecuencias del cáncer infantil.
El otro día leí en la prensa una información que daba la Diputada de MdyC Fatima Hamed con motivo del Día del Cáncer. Ella declaraba sobre la importancia de la Unidad de Radioterapia en Ceuta para que los pacientes oncológicos pudieran darse el tratamiento. También añadíó que mientras esta unidad no existía se había sacado una autoenmienda en Ceuta para la fundación Ronald McDonnalds sobre el cáncer infantil por 10.000 euros.
Realmente la señora diputada lleva mucha razón en la primera declaración porque solucionar esa necesidad es de vital importancia para nuestra ciudad, ya que los pacientes de cáncer llevan desplazándose fuera de Ceuta desde hace muchos años para tener las sesiones necesarias de radioterapia y después de tanto tiempo de lucha por esa causa, aún no se ha solucionado.
En cuanto a la segunda declaración, no sé si la señora Fatima Ahmed está informada del trabajo que está haciendo la fundación Mcdonalds con los menores oncológicos de Ceuta. No creo que 10.000 euros sirvan para crear una unidad de Radioterapia, ya que supongo que se necesita mucho más para poner en marcha su funcionamiento . La donación a la casa Ronald es de gran importancia porque acoge a niños desplazados de nuestra ciudad y que sufren graves enfermedades que les impide residir en su domicilio habitual durante larga temporada. Ambas aportaciones se pueden llevar a cabo por parte de las instituciones competentes sin tener que ser excluyentes, ya que como sabrá la señora Fatima Ahmed, porque se aprueban en pleno, son muchas las subvenciones que da la ciudad a distintos organismos, instituciones, colectivos, asociaciones y ONG sin saber exactamente, en algunos caso, si los fines a los que se destina el dinero están realmente justificados para el bien de la ciudadanía. Mientras que en este caso, hay pruebas fiables de que el dinero repercute en niños enfermos desplazados de Ceuta y de otras ciudades.
Hace dos años le diagnosticaron a mi nieto de seis años un cáncer y gracias a la rápida intervención de una pediatra del Hospital Universitario de Ceuta, pudo ser evacuado y trasladado al hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Asumir y asimilar el sufrimiento que viene después de este diagnóstico costó mucho a toda la familia y aún más al propio afectado, pero además hay que aceptar las consecuencias de esta larga enfermedad. Tuvimos que afrontar otra sería de inconvenientes como la situación de vulnerabilidad de la madre, la atención de las hermanas o la falta de recursos económicos de la familia. Si a todo esto le añadimos que cuando el enfermo termina cada ciclo de quimioterapia no puede desplazarse a Ceuta por los inconvenientes de nuestra ciudad en cuanto a medios de transportes y falta de oncólogos infantiles, los problemas se agravan aún más.
Por recomendación del oncólogo de Sevilla, no es conveniente que en la semana de descanso se desplacen estos enfermos debido a los efectos secundarios que pueden surgir tras el tratamiento de quimio,como fiebre, vómitos, diarreas...etc , en este caso, el niño debe ingresar urgentemente en el hospital. Ceuta no es la ciudad más adecuada y tiene demasiados inconvenientes para afrontar con seguridad la atención al menor. La mayoría de los niños con cáncer ingresados en el Virgen del Rocío son de Andalucía y de Ceuta. En el caso de residir en una ciudad andaluza los inconvenientes no son los mismos. En cualquier momento pueden desplazarse desde su ciudad de origen al hospital si la enfermedad se agrava, sin tener que enfrentarse a unos horarios de barcos, a un temporal que impida su salida o a una falta de profesional sanitario especializado.
Tras numerosas gestiones de búsqueda con distintas asociaciones y ONG para encontrar un lugar y hospedar a la madre y al niño cuando el ciclo termina, solo nos quedó buscar una habitación de alquiler o dormir en un hotel. En ambos casos se requiere un desembolso económico muy grande y muy largo que la familia no puede asumir mientras llegan los recursos.
Entre tantos inconvenientes, tuvimos la suerte que se acababa de inaugurar la Fundación Ronald MacDonal,s en Sevilla. La rápida acogida de esta fundación nos salvó ,en parte, de uno más de los problemas a los que nos habíamos enfrentado con la llegada del cáncer. Allí las familias disponen de habitaciones individuales con baño incluido, un salón comedor con cocina equipada con todos los utensilios necesarios para cocinar,una ludoteca, gimnasio, lavandería, biblioteca, sala de informática y todos aquellos recursos materiales para que tanto los niños como sus acompañantes se sientan como en su propia casa y no perciban la soledad y la ausencia de su propio hogar. Además de estos recursos materiales tan necesarios, existe un servicio de voluntariado diario que realiza distintas actividades lúdicas, educativas o deportivas con estos menores, haciendo que se olviden, en algunos momentos, del sufrimiento de la enfermedad y no echen de menos el entorno familiar, su centro educativo o sus amigos
Después de varios meses de tranquilidad ya pensábamos que nos habíamos librado de esta pesadilla, pero el cáncer ha aparecido de nuevo y por desgracia, han comenzado otra vez las pruebas, los análisis, las sesiones de quimio y las idas y venidas al Virgen del Rocío. Nuevamente la casa Ronald MacDonald nos ha abierto sus puertas y ha acogido a la madre y al hijo poniendo a su disposición todos los recursos que disponen para hacer más grata la estancia en estos difíciles momentos. Hace unos días sufrimos el cierre del servicio marítimo por los distintos temporales que azotaron nuestra ciudad. En esos momentos ellos se encontraban ingresados en el hospital y posteriormente le dieron un permiso para disfrutar unos días con sus hermanas y con el resto de la familia. Al no poder cruzar el estrecho tuvieron que permanecer varios días en la casa Ronald, donde pudieron disfrutar de un ambiente acogedor y de todas las actividades ofrecidas por los voluntarios para hacer más grata la espera.
Tengo que agradecer además de la casa Ronald, a todo el equipo sanitario, laboral y administrativo del hospital oncológico infantil Virgen del Rocío , al servicio de ambulancias de Ceuta, a los pediatras del hospital Universitario que hacen lo que pueden, a la anterior delegada Cristina Pérez por su sensibilidad con los enfermos de cáncer, al CEIP Valle Inclán por el apoyo educativo y humano que le dan a la familia, a Adela Nieto , Directora de Asuntos Sociales por su interés en la búsqueda de recursos y a la Asociación de Enfermos de Cáncer por las atenciones recibidas
Son muchas las carencias que tiene nuestra ciudad para asumir este mal , empezando por la necesidad de un oncólogo infantil para atender a los menores en situación de riesgo cuando la enfermedad lo requiere o un servicio de ambulancia con más agilidad para que la evacuación no esté sujeto a tantos trámites burocráticos.
La aportación de recursos humanos y materiales, junto con la colaboración, el apoyo y el cariño son factores de gran importancia para paliar el sufrimiento de estos niños, para afrontar la enfermedad y para hacer más llevadero el largo camino que tienen que recorrer. La atención a enfermos de cáncer no puede estar sujeto a intereses políticos, ideológicos o religiosos, sólo necesita grandes profesionales y mucho apoyo para combatirlo.

Sincera y emotiva carta. Estoy contigo: Ronald M. hace una estupenda labor y sobre todo la salud de los ciudadanos y especialmente la de los niños no puede depender de intereses políticos, ideológicos,...debe estar garantizada por la sanidad pública.
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